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Conclusiones

5 jun

Desde una perspectiva de Geografía Histórica, la transformación espacial que sufre México en el Valle de la Mesilla, en el año de 1853, puede ser explicado al entender cómo los intereses de las grandes empresas estadounidenses de entrelazar  sus costas por medio de un ferrocarril transcontinental fueron de vital importancia para que se diera la Venta de la Mesilla, la configuración final de la frontera mexicana. Estos intereses se dieron en un momento histórico particular, en el marco de la Invasión Estadounidense de México, si bien más como una consecuencia del mencionado acontecimiento histórico.

También fue necesario que los individuos, destacando las figuras de Antonio López de Santa Anna y James Gadsden, que como actores individuales fueron factores fundamentales para que la Venta de la Mesilla tuviera el desarrollo histórico que tuvo, con las consecuencias tanto para ambas naciones como para ambos individuos. Por otro lado, las bases nacionales de ambos estados involucrados también se vieron afectados por estos acontecimientos, ya que por un lado, incitó a la cohesión social entre los mexicanos y por el otro, provocó que los Estados Unidos entraran en un proceso de fragmentación social que derivó en la Guerra de Secesión.

Bibliografía.

  • Kluger, Richard. Seizing Destiny: How America Grew From Sea to Shining Sea. (2007).
  • Nevins, Allan. Ordeal of the Union: A House Dividing 1852-1857. (1947).
  • Potter, David N. The Impending Crisis 1848-1861. (1976).
  • Ortega Blake, Arturo. Frontera de papel, tres hermanos en la Guerra México-Estados Unidos. México (2004)
  • Bethell, Leslie et. al. América Latina independiente, 1820-1870. (1991)
  • Connel-Smith, Gordon. Los Estados Unidos y América Latina. México, (1974)

Destino Final del Ferrocarril Transcontinental

5 jun

Debido a las anexiones territoriales de la Cesión Mexicana y la posterior Venta de la Mesilla, el proyecto original del Ferrocarril Transcontinental estaba listo para comenzar, sin embargo se consolidó varias décadas después debido a varios factores de corte político que tuvieron en su momento un mayor peso que las cuestiones económicas:

En ese tiempo, tras la Cesión Mexicana, Texas reconoció la institución de la esclavitud, pero México no lo hizo y de hecho la esclavitud estaba prohibida en México desde la firma de la Constitución de 1824. Muchos antiesclavistas del norte vieron la guerra como un intento de expandir la esclavitud y asegurar la influencia en el gobierno federal de los Estados Unidos por parte de los dueños de esclavos.

Durante el primer año de la guerra, el congresista demócrata David Wilmot introdujo una ley que prohibía la esclavitud en cualquier territorio capturado de México, incluyendo el Valle de la Mesilla. Esta ley, que se conoció como la Cláusula Wilmot, causó una protesta inmediata de los sureños en el congreso. Para los sureños parecía que el norte estaba dispuesto a abandonar la paridad dentro del senado y la cláusula de Wilmot encendió la hostilidad entre las dos secciones.

A la larga, esta disputa sobre la aplicación o no de la esclavitud en los territorios obtenidos de México desencadenaría la Guerra Civil Estadounidense y por tanto, retrsaría por varios años la construcción del Ferrocarril Transcontinental en los territorios obtenidos de México hasta el final del mencionado conflicto.

Finalmente, el Ferrocarril del Pacífico Sur de Los Ángeles llegó a Yuma, Arizona, en 1877, Tucson, en marzo de 1880, El Paso, en mayo de 1881, y esto terminó el camino del segundo ferrocarril transcontinental en diciembre de 1881. La parte en Arizona fue originalmente obtenida en la Compra Gadsden, pero la parte occidental fue desviada más al norte del río Gila, llegando a la ciudad de Phoenix. La parte en Nuevo México se ejecuta en gran medida a través del territorio que había sido objeto de controversia entre México y los Estados Unidos después de que el Tratado de Guadalupe Hidalgo había entrado en vigor, y antes de la hora de la Compra Gadsden. La Compañía del Ferrocarril de Santa Fe también completó un ferrocarril a través del Norte de Arizona, a través de Prescott, Winslow, Flagstaff, y Kingman, en agosto de 1883. El resto de la zona del Valle del Río Gila en la frontera previa a la compra fue atravesada por el ferrocarril del este de Arizona en 1899 y el Copper Basin Ferrocarril en 1904.

Tratado de la Mesilla

5 jun

Junto con la Venta de la Mesilla se firmó el Tratado de la Mesilla, donde se exponen las primicias de los estadounidenses durante la imposición de su poder hegemónico en la consolidación de estos acuerdos desiguales que llevó a cabo con México a mediados del Siglo XIX. En el texto anexo pueden notarse los verdaderos intereses de los estadounidenses detrás de esta compra de territorio.

Originalmente Estados Unidos trataba también de abarcar gran parte del norte del país, incluyendo Sonora, Chihuahua y Coahuila para la construcción del ferrocarril trancontinental que uniera sus dos costas en el flujo creciente de mercancías y comercio. Sin embargo la aceptación inicial de Santa Anna a las condiciones del tratado limitó el apropiamiento de territorio al Valle de la Mesilla.

Tratado de la Mesilla

Pendientes del Tratado de Guadalupe-Hidalgo III

5 jun

Incursiones de nativos americano-estadounidenses

Después de firmar el Tratado de Guadalupe Hidalgo, el 2 de febrero de 1848, el gobierno norteamericano se comprometió a detener las incursiones de las tribus nómadas a lo largo de las zonas fronterizas de ambos países, pero en lugar de cumplir con esta obligación, los mismos ganaderos norteamericanos, armaban a los indígenas, para que estos desbastaran las haciendas mexicanas y vendieran los productos robados en la zona norteamericana.

Esto sucedió principalmente en el estado de Chihuahua, donde el Gobernador de Nuevo México, sostenía una polémica con los comisionados del estado de Chihuahua, referente a la posesión de los territorios de la Mesilla, con quienes se esforzaba en demostrar que era parte de lo cedido por el Tratado de Guadalupe Hidalgo. Sin embargo, la razón principal de los norteamericanos para obtener esos territorios, era que esa zona estaba designada para una línea de ferrocarriles.
La Mesilla se convirtió en territorio en disputa y el gobernador de Nuevo México envió tropas para defenderlo, por lo que la tensión se agravó. En agosto de 1853, llegó a territorio mexicano el señor James Gadsden, representante del gobierno norteamericano, para defender sus inversiones realizadas en el ferrocarril que pasaría por la Mesilla, por lo que las presiones para la venta se acentuaron.

Pendientes del Tratado de Guadalupe Hidalgo II

5 jun

El Istmo de Tehuantepec

Durante las negociaciones del tratado, los estadounidenses no lograron adquirir derecho de exclusividad sobre el Istmo de Tehuantepec. La idea de construir un ferrocarril en el área había sido considerada durante mucho tiempo. En 1847 el Presidente de México Antonio López de Santa Anna había vendido los derechos para construir un ferrocarril a través del istmo a un banco de Británico. El acuerdo incluyó las concesiones de tierras de 480 km de ancho a lo largo del derecho de vía para la colonización y el desarrollo futuros. Esto incremento los temores de Estados Unidos de la colonización británica en el hemisferio, en violación de los preceptos de la Doctrina Monroe, sin embargo, al momento de la firma del tratado, la venta de la concesión ya estaba hecha.

El Tratado Clayton-Bulwer entre Estados Unidos y Reino Unido que garantizaba la neutralidad en cualquier canal, se firmó en abril de 1850. Los negociadores mexicanos a pesar de resultar afectados por la firma del tratado, que les finalizaba el juego de poner a Estados Unidos y Reino Unido a competir uno contra otro por los derechos del canal, aceptaron el tratado. El Congreso Mexicano se negó a aceptar el tratado.

México vendió la franquicia para la construcción de un canal en el Istmo de Tehuantepec, sin la concesión de tierras, a A.G Sloo & Associates en Nueva York por 600, 000 dólares en marzo de 1853. Sloo fue contratada por una compañía británica para construir un ferrocarril y buscó un contrato de exclusividad de la nueva administración de Franklin Pierce para entregar el correo de Nueva York a San Francisco.

Esto reorientó las ambiciones de Estados Unidos para construir el Ferrocarril Transcontinental por el norte.

Pendientes del Tratado de Guadalupe-Hidalgo

5 jun

El Tratado de Guadalupe Hidalgo puso fin a la Guerra Mexicano-Estadounidense, pero quedaron asuntos que necesitaban ser resueltos para ambas partes como los límites fronterizos del Valle de La Mesilla, la protección para México de las redadas de amerindios, y el derecho de transito por el Istmo de Tehuantepec.

Valle de La Mesilla

El tratado fue establecido por una comisión mixta formada por un inspector y un comisario de cada país, para determinar el límite definitivo entre los Estados Unidos y México. El tratado especificaba que la frontera del Río Grande se desviaría al oeste 13 km al norte de El Paso. El tratado se basó en una copia adjunta de un mapa de 25 años de antigüedad. Las encuestas revelaron que los límites de El Paso estaban 57 km más al sur y 160 km más al oeste que lo que el mapa enseñaba.

John Bartlett de Rhode Island, el negociador de Estados Unidos, estuvo de acuerdo en que México mantuviera el Valle de Mesilla, a cambio de las Montañas de Santa Rita, las cuales se creía que eran ricas en depósitos de cobre, plata y oro, que aún no habían sido explotados. Los sureños se opusieron a esto debido a su que interfería con los planes del ferrocarril, pero el tratado fue apoyado por el presidente estadounidense Millard Fillmore. Bartlett fue sustituido por Robert Blair Campbell, un político pro-ferrocarril de Alabama que intento cambiar el tratado. México afirmó que las decisiones de los comisionados anteriores eran válidas y que estaban dispuestos a enviar tropas para hacer cumplir el acuerdo.

Antonio López de Santa Anna

5 jun

Para comprender la postura mexicana durante la Venta de la Mesilla también es necesario abordar a uno de los personajes más polémicos en la historia nacional: Antonio López de Santa Anna.

Antonio de Padua María Severino López de Santa Anna y Pérez de Lebrón (21 de Febrero de 1794 – 21 de junio de 1876) fue un político y militar mexicano. Fue Presidente de México en once ocasiones. A lo largo de su larga carrera política se unió en distintas ocasiones a realistas, insurgentes, monárquicos, republicanos, liberales y conservadores. Santa Anna fue también gobernador de Yucatán en 1824. Su figura es una de las más importantes y polémicas en la historia mexicana.

México estaba pasando por una agitación política y financiera a principios de 1853, por lo que el gobierno en funciones, le solicitó que reasumiera el poder del país. Santa Anna había vuelto al poder después de su exilio en Colombia. Durante este momento vital en donde la presión estadounidense sobre el gobierno mexicano era enorme para la conseción de más territorio al norte del país, él estaba dispuesto a negociar porque necesitaba dinero para reconstruir las fuerzas armadas y paradójicamente, defenderse de los Estados Unidos. James Gadsden, el vínculo político entre los Estados Unidos y México, se dio cuenta de que Santa Anna necesitaba dinero y pasó esta información a su gobierno. Gadsden fue autorizado ofrecer 10 millones de dólares por la cesión de Sonora, Chihuahua, Coahuila y parte de Nuevo León, Tamaulipas, Sinaloa, Durango y toda la extensión de Baja California, específicamente, todo el territorio mexicano hasta el paralelo 25, pero desde un principio Santa Anna rechazó a vender nada más que el valle de La Mesilla.

Si bien todavía es recordado con rencor por ceder a las presiones norteamericanas, Santa Anna pudo consolidarse en el poder con el dinero obtenido de esta venta y también su postura inicial de aceptación puso en predicamentos la política expansionista de los Estados Unidos, ya que su ejército iba a justificar una nueva invasión a México con una hipotética negativa, algo que como se sabe no ocurrió y Santa Anna al final, logró atenuar la pérdida de territorio.

La Definición de la Frontera en 1853

5 jun

Entre 1840 y 1850 se llevo a cabo una serie de esfuerzos por parte de sureños estadounidenses para construir ferrocarriles que les sirvieran para comerciar con otras partes del mundo, dejando de depender del comercio que era controlado en ciudades del norte de los Estados Unidos. Es asi como tras el Tratado de Guadalupe Hidalgo, se proponen construir un ferrocarril fronterizo el cual debía unir Texas con California y al revisar las rutas posibles se llegó a la conclusión de que la forma más sencilla de construir este ferrocarril era a través del Valle de la Mesilla, un territorio del norte de Chihuahua y Sonora en México, por lo que a través de James Gadsden se iniciaron las negociaciones pertinentes por los mencionados territorios.

Las negociaciones empezaron cuando el gobierno mexicano previo que el estadounidense tomaría cualquier medio para rehacer las fronteras, así que prefirió negociar solo el valle de la Mesilla, aunque los estadounidenses agregaron reclamaciones por concesiones de colonización a estadounidenses que habían quedado del lado mexicano, tras el Tratado de Guadalupe Hidalgo.

Tras dichas negociaciones se llegaron a los siguientes acuerdos en 1853:

La República Mexicana conviene en señalar para lo sucesivo como verdaderos límites con los Estados Unidos los siguientes: subsistiendo la misma línea divisoria entre las dos Californias, tal cual está ya definida y marcada conforme al artículo V del Tratado de Guadalupe Hidalgo, los límites entre las dos repúblicas serán los que siguen.

Comenzando en el Golfo de México a tres leguas de distancia de la costa, frente a la desembocadura del río Grande, como se estipuló en el artículo V del Tratado de Guadalupe Hidalgo; de ahí, según se fija en dicho artículo, hasta la mitad de aquel río al punto donde la paralela de 31° 47’ de latitud norte atraviesa el mismo río, de ahí 100 millas en línea recta al oeste; de ahí al sur a la paralela de 31° 20’ de latitud norte; de ahí siguiendo dicha paralela de 31° 20’, hasta 111 del meridiano de longitud oeste de Greenwich; de ahí en línea recta a un punto en el río Colorado, veinte millas inglesas abajo de la unión de los ríos Gila y Colorado; de ahí, por la mitad del dicho río Colorado, río arriba, hasta donde encuentra la actual línea divisoria entre los Estados Unidos y México.

 

La figura de James Gadsden.

5 jun

Para entender la dinámica que tuvo en su contexto histórico la Venta de la Mesilla, se debe hablar de la figura de James Gadsden.

James Gadsden (15 de mayo 1788 – 25 de diciembre de 1858) fue un diplomático, militar y empresario estadounidense.

Gadsden desempeñó el cargo de presidente de la  South Carolina Railroad Company desde 1840 hasta 1850. En ese papel, Gadsden y otros de los socios de dicha empresa decidieron promover la construcción de un ferrocarril transcontinental desde el Atlántico al Pacífico. Este ferrocarril hipotéticamente hubiera pasado por el sur de Georgia a través de Alabama, Misisipi, Luisiana y El Paso, Texas, luego a través de la recién adquirida tierra americana en el Tratado de Guadalupe Hidalgo de 1948. Finalmente, después de cruzar el río Colorado en California, cruzaría el desierto de Mojave y las montañas hasta el puerto de la ciudad de San Diego, California.

Después del trabajo topográfico que se hizo en el suroeste, se decidió que un ferrocarril a través de aquella inmensidad de tierra era inviable. Además, gran parte de la frontera entre Estados Unidos y México era extremamente vaga por el tratado que habían firmado y ratificado ambos países en 1848. En 1853, Gadsden fue nombrado por el Gobierno de los Estados Unidos como el nuevo ministro estadounidense en México, con instrucciones para comprar más tierra de México con el objeto de construir el posible ferrocarril a través del sur de Nuevo México y Arizona, y para aclarar en un futuro las posibles disputas sobre la ubicación de la frontera entre los dos países.

Gadsden llevó a cabo con éxito esta misión mediante la negociación con el gobierno mexicano en la ciudad de México, es decir, la compra de más tierras, mediante el establecimiento de la frontera entre Estados Unidos y México como dos líneas largas entre el Río Grande y la punta extrema de Texas, todo el camino hasta el río Colorado en el límite oriental de California. Este tratado se conoce como el “Tratado de Gadsden” (La Venta de la Mesilla) y consistió en la compra a México de cerca de 30.000 millas cuadradas (78.000 km²) de tierra al norte de México por 10 millones de dólares.

¿Hubo alguna consecuencia de adquirir la Mesilla para la expansión de los ferrocarriles en Estados Unidos en el siglo XIX?

5 jun

Antecedentes.

En un periodo de prácticamente ocho décadas (1776-1853), Los Estados Unidos de América expandieron su territorio original, desde las costas del océano Atlántico hasta las del océano Pacífico, sobre una superficie terrestre y marítima de ocho millones de kilómetros cuadrados. La consolidación de esta potencia continental tuvo como sustento un gran crecimiento económico, demográfico, político, agrícola e industrial, amén de la vitalidad ideológica del llamado Destino manifiesto, “para extender en América el área de la libertad y la democracia”.

Para México, el avance contundente de Estados Unidos hacia los territorios ubicados al sur y al oeste de su cambiante frontera tuvo resultados devastadores. La separación de Texas en 1836, la guerra de 1847 y la pérdida de los territorios de California y Nuevo México, ratificada mediante el Tratado Guadalupe Hidalgo, el 2 de febrero de 1848, significaron la merma de más de la mitad de su territorio original. Sin embargo, las tentativas expansionistas de Estados Unidos a costa del territorio mexicano no cesaron después de 1848 y se prolongaron hasta el inicio de la Guerra Civil, de 1861 a 1865. En este escenario, la venta del territorio de La Mesilla, en diciembre de 1853, vino a consolidar la frontera política entre ambos países, hasta nuestros días.

La compra-venta del territorio de La Mesilla forma parte de un capítulo complejo en la consolidación del vasto territorio de Estados Unidos, inmersa a la vez en el torbellino de poderosos intereses financieros, así como en la concreción de vías de transporte, comunicación y comercio continental. Se inserta también en la dinámica desconcertante y a menudo desacertada de un país cuyo gobierno atendió en un momento específico de la historia mexicana, donde la división de la sociedad mexicana y los estragos de la Invasión Estdounidense en el territorio nacional todavía estaban presentes.

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